Es increíble que en ocasiones, un detalle que pudiese pasar como "insignificante" para muchas personas, para otras, representa toda una maravilla. Durante algún tiempo escribí cartas, ya saben, de mi puño y letra, pero después lo dejé porque tenía la ligera impresión de que el E-mail es mucho mejor.

Hace unas semanas escribí una "carta normal" para el amor de mi vida, no una melosa carta de amor, no, simplemente banalidades cotidianas, pero bueno, sin saber bien el porqué, escribí; el caso es que cuando por fin llegó a su destinatario, me sorprendió la reacción, digo, cambió mis criterios, pensé que ya casi no quedaban personas que apreciaran el hecho de recibir un mensaje "tangible".

Suelo ser muy detallista, pero me he dado cuenta de que la gran mayoría de las personas que me rodean no lo son tanto, y en buena parte, esa es una de las razones por las que no me decanto por idear nuevos detalles, lo hago solo de vez en cuando pero, el hecho de haber encontrado a alguien que sabe apreciar esas pequeñas cosas, me hace feliz.

Cada quien prefiere distintas cosas, en mi caso particular, un regalo costoso o monumental, es agradecido pero no tiene mas puntos que un detalle como por ejemplo: recordar la fecha de un aniversario o enviar un mensaje de cariño desde un cel. Tal vez sea medio cursi pero pues ya ni modo, asi soy.

Ahora bien, ¿a que viene todo este cuento de los detalles? R= a que mi novio me llamó (larga distancia eh)hace un rato para preguntar por mi salud (había estado un poquito enferma), a que me hace sentirme apreciada y querida y bueno je, je, a que estoy como boba por ese hombre maravilloso que llena de alegría mi corazón.